Hoy destacamos la cocina popular, sencilla y sustanciosa. Justo como en este caso grandes preparaciones con viceras, pocas cosas hay tan genuinas y tan propias del burgo como el callo a la madrileña con garbanzo

Desde tiempos remotos los animales como las vacas, cerdos, corderos, y conejos, patos, pollos o cualquier otro animal doméstico ha sido aprovechado por completo.

Sin embargo actualmente al presentar un plato de callo a la madrileña en un restaurant, pasa de ser un plato popular y económico a un exquisito plato de la culinaria universal.

Callos a la madrileña con garbanzos

Callos a la madrileña con garbanzos

Los callos son las tripas de la ternera o del cordero y por tanto, forman parte de la carnicería. En Madrid, lo típico es prepararlos con chorizo, morcilla y tocino, es una receta de invierno.

Ciertamente es un plato  menos delicado pero de una enorme aceptación popular, nos encontramos con uno de los platos tradicionales de la cocina española, especialmente de Galicia y de Madrid

Por otra parte nuestros lectores de Asia, Estados Unidos y América Latina en el pasado el nombre les resultaba extraño, pero actualmente se sabe de qué se trata. Callo es igual al mute, el mondongo, el menudo, la guatita o la tripa.

Hay pocas recetas que, con una mismo ingrediente base, perfectamente identificable por su característico aspecto y textura, tenga esa gran diversidad de preparaciones adaptadas al gusto de cada región.

La receta

Hay muchas recetas del callo a la madrileña. Pero hoy traemos una de las más sencillas que conozco. Si bien es una receta de larga duración, también es cierto que vale la pena, no es un plato de todos los días.

En estas recetas de cocción larga, usar la olla de presión no solo ahorra tiempo y energía, también concentra todos los sabores y evita que los jugos, salsas, caldos, fondos se evaporen.

Realizar este plato no es difícil y relativamente económico, lo latoso está en la limpieza de los callos. Lo que sigue es darle vuelta.

Ingredientes

Para 4 ó 5 personas

  • 1 kg de callos
  • 1 hueso de jamón,
  • 250 grs de tocino ibérico,
  • 1 chorizo asturiano
  • 2 tomates maduros,
  • 1 cebolla grande
  • 3 dientes de ajo,
  • 1 pimiento verde,
  • 1 zanahoria
  • 250 grs de garbanzos cocidos
  • 50 grs de aceituna
  • 20 grs de alcaparra
  • Sal y pimienta

Preparación de callos a la madrileña con garbanzos

Sigue estos pasos para un suculento callo a la madrileña con garbanzos

Primer paso: Limpieza de los callos

Lavar muy bien los callos bajo el chorro de agua fría. Los ponemos en un recipiente cubiertos de agua fría, vinagre y un puñado de harina durante un par de horas. Retirar la harina con mucha agua y los volver a lavar con vinagre y un puñado de sal durante un par de horas. Retirar el agua y enjuagar.

Segundo paso: Botar la primera agua

 Colocar en una cazuela cubiertos de agua fría y cuando rompa el hervor fuerte, se bota el agua.

Tercer paso: Preparación del sofrito

Añadir a la olla un vaso de agua y trituramos todos los ingredientes con la licuadora. Entonces poner los callos limpios, el hueso de jamón, el tocino, el chorizo, la aceituna y la alcaparra y cubrir con más agua.

Cuarto paso: Incorporación de los callos

Cuando empiece a hervir, bajar el fuego y cocer durante 3 horas aproximadamente o hasta que los callos estén suaves.

Quinto paso: Añadir los garbanzos

Añadir los garbanzos cocidos (escurridos) y dar un nuevo hervor de 20 ó 25 minutos más. Rectificar la sal, cortar en rodajas el chorizo y acompañar con arroz blanco.

 Listo.

¡A probar estos ricos callos a la madrileña!

Buen apetito.

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